El crecimiento de Franco Colapinto en la Fórmula 1 no se explica solamente por su velocidad en pista. En el Gran Premio de Miami quedó en evidencia que detrás del rendimiento del piloto argentino también hay una mejora estructural de Alpine, un aspecto que el año pasado había sido uno de los puntos más criticados dentro de la escudería francesa. 

En el circuito urbano estadounidense, Colapinto cruzó la meta octavo, aunque luego ascendió al séptimo puesto tras la sanción a Charles Leclerc. Fue, hasta ahora, su mejor actuación desde su llegada al equipo y una confirmación de que Alpine empieza a acercarse al competitivo pelotón del medio.

Sin embargo, uno de los datos que mejor reflejan el cambio aparece lejos de las cámaras principales: los pit stops. En Miami, el bonaerense realizó su única parada en boxes en 2,80 segundos, registro que lo ubicó entre las 10 detenciones más rápidas de la carrera. En una categoría en las que las diferencias se miden en milésimas, esos detalles pueden definir posiciones, estrategias y hasta resultados. 

La referencia del fin de semana fue Arvid Lindblad junto a Racing Bulls con una detención de apenas 2,08 segundos. Detrás quedaron los Mercedes de Andrea Kimi Antonelli y George Russell. Alpine, sin alcanzar todavía esos niveles de excelencia, mostró una evolución evidente respecto del año pasado.

La diferencia se entiende mejor al mirar hacia atrás. Durante el Gran Premio de Hungría 2025, el equipo francés perdió más de 14 segundos en boxes con Colapinto producto de reiterados problemas en el cambio de neumáticos. En aquella carrera, el argentino sufrió dos detenciones lentísimas, una de siete segundos y otra de 7,2, ambas condicionadas por inconvenientes en el encastre de una rueda. “Dios mío...”, llegó a decir por radio mientras abandonaba el pit lane, reflejando la frustración del momento.

Ese escenario llevó a Alpine a replantear por completo su metodología de trabajo. La escudería incorporó nuevos mecánicos y realizó una fuerte preparación durante la pretemporada 2026, enfocada especialmente en reducir errores y mejorar la consistencia de las detenciones.

La idea ya no pasa únicamente por buscar la parada más rápida, sino por eliminar fallos y construir procedimientos confiables. Y los primeros resultados empiezan a verse. Alpine pasó del último lugar en el Campeonato Mundial de Constructores en 2025 a ocupar actualmente el quinto puesto.

En paralelo, Colapinto también atraviesa su mejor momento deportivo dentro del equipo. En Miami superó en ambas clasificaciones a Pierre Gasly, piloto con más de 180 Grandes Premios y amplia experiencia en la categoría.

La próxima cita será el 24 de mayo en el Gran Premio de Canadá, en el circuito Gilles Villeneuve de Montreal. Allí, Alpine estrenará una mejora en el alerón trasero del A526. Pero incluso sin esa actualización, Miami dejó una sensación clara: hoy Colapinto no solo tiene un auto para pelear por los puntos, sino también un equipo que empieza a acompañarlo a la altura de la Fórmula 1 moderna.